Premisa
La evolución de la música de acordeon ha permitido -además de su incorporación en sectores de la sociedad que la rechazaba- su internacionalización. El ascenso que ha tenido nuestra música desde el punto de vista comercial es indiscutible; la variedad y el constante surgimiento de nuevas agrupaciones que lo interpretan, garantiza su continuidad generacional; la inclusión de aires vallenatos diferentes a los tradicionales, dan muestra de su versatilidad. En fin, la Música de Acordeon -como expresión cultural de la vasta región en la que se fusionan las aguas de los ríos Magdalena, Cesar y Ranchería- vislumbra un futuro. Sin embargo, el afán evolutivo e innovativo de los representantes de la música vallenata, ha traído como consecuencia un extenso y distante recorrido entre el vallenato actual y sus orígenes. Salvo escasas excepciones, aquello que empezó como ‘cantos de vaquería’ y se consolidó como ‘historias cantadas’, hoy representa una fuente de entretenimiento músical y comercial basada en el canto a la mujer -buena o mala; propia o ajena; bonita o curiosa; rubia o morena- en un contexto lírico y poético que resalta el amor y el desamor y que, a pesar de su belleza y aceptación, tiende a extinguir la ‘esencia vallenata’.
El comercio músical y la consecuente saturación de la ‘romanza vallenata’ ratificada por la ya no tan nueva ‘Nueva Ola’ -además de restar importancia al ‘Poder de una Canción’- toleran y promueven una actitud de abandono a una historia en la que cantarle a un chevrolito era tan significativo como cantarle a una mujer; una historia en la que se resaltan ‘los ojos bellos del alma’ como recompensa divina; una historia que distinguía -de la creciente- la corriente mansa.
Es así como surge, de ésta gran creciente, una ‘corriente mansa’ que pretende darle al vallenato el respeto que merece. Una propuesta que se aleje de las tradicionales y represoras grabaciones anuales dándole preeminencia al espacio en el tiempo que posee ‘El Poder de una Canción’; una propuesta innovadora pero musicalmente reivindicadora del origen vallenato en la que -a diferencia del cazurro de la añeja ‘Nueva Ola’- se destaca la polifacía de un juglar contemporaneo...
El comercio músical y la consecuente saturación de la ‘romanza vallenata’ ratificada por la ya no tan nueva ‘Nueva Ola’ -además de restar importancia al ‘Poder de una Canción’- toleran y promueven una actitud de abandono a una historia en la que cantarle a un chevrolito era tan significativo como cantarle a una mujer; una historia en la que se resaltan ‘los ojos bellos del alma’ como recompensa divina; una historia que distinguía -de la creciente- la corriente mansa.
Es así como surge, de ésta gran creciente, una ‘corriente mansa’ que pretende darle al vallenato el respeto que merece. Una propuesta que se aleje de las tradicionales y represoras grabaciones anuales dándole preeminencia al espacio en el tiempo que posee ‘El Poder de una Canción’; una propuesta innovadora pero musicalmente reivindicadora del origen vallenato en la que -a diferencia del cazurro de la añeja ‘Nueva Ola’- se destaca la polifacía de un juglar contemporaneo...
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